
Nicolás nació en Roma, hijo de Teodoro, defensor de la Iglesia, recibió una buena educación y desde joven fue conocido por su piedad, su saber y su elocuencia. Sergio II lo hizo subdiácono y León IV diácono. Fue elegido el 24 de abril de 858 y consagrado el mismo día en San Pedro, en presencia del emperador Luis II.
Llamado Nicolás el Grande, se le cuenta entre los más grandes papas de la Edad Media por haber defendido la ley de la Iglesia frente a hombres poderosos, incluso cuando el rey Lotario II asedió Roma; no permitió que el rey repudiara a su legítima esposa, y llevó a los arzobispos de Rávena y de Reims a aceptar la autoridad de la Santa Sede. Se negó a reconocer a Focio como patriarca de Constantinopla en lugar del depuesto San Ignacio. Sus largas respuestas a las preguntas de los búlgaros recién bautizados todavía son célebres, y fue tenido por santo poco después de su muerte.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.