
Juan era toscano, hijo de Constancio, elegido en agosto de 523. Poco se sabe de su gobierno en Roma. En 525 el rey arriano Teodorico lo obligó a encabezar una embajada a Constantinopla para persuadir al emperador Justino de que suavizara sus medidas contra los arrianos.
En Constantinopla fue recibido con gran honor y celebró la Pascua en rito latino en Santa Sofía en 526. A su regreso, Teodorico, irritado por el resultado, lo hizo encarcelar en Rávena, donde murió a causa de las penalidades. La Iglesia lo honra como mártir.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.