
Félix procedía de una familia senatorial romana y se dice que fue antepasado de san Gregorio Magno. No se sabe nada cierto de él antes de que sucediera a san Simplicio en 483. A veces se le numera como Félix II, porque el anterior Félix II es contado como antipapa.
Excomulgó a Pedro Mongo de Alejandría y después a Acacio, patriarca de Constantinopla, por aceptar la fórmula de compromiso del emperador (el Henoticón), lo que dio inicio al cisma acaciano entre Oriente y Occidente, que no se sanó hasta 519. También estableció cómo podían ser readmitidos en la Iglesia los africanos que habían sido rebautizados por los vándalos arrianos. Es conocido principalmente por los estudiosos de ese cisma.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.