
Anastasio, romano, fue elegido papa en 399 y reinó unos dos años, cuando comenzaban las invasiones bárbaras del imperio. Contaba entre sus amigos a San Agustín, San Jerónimo y San Paulino de Nola.
Se le recuerda sobre todo por haber condenado los errores atribuidos a los escritos de Orígenes. San Jerónimo lo alabó como un hombre de gran santidad, rico en su pobreza. Poco más se sabe de él.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.