
Niccolò Boccasini entró en los dominicos a los catorce años, enseñó teología y en 1296 fue elegido Maestro General de la orden, cargo en el que exigió a sus frailes que permanecieran al lado de Bonifacio VIII. Bonifacio lo creó cardenal en 1298 y más tarde obispo de Ostia, y lo envió como legado para hacer la paz en Hungría. En Anagni, en 1303, fue uno de los dos únicos cardenales que permanecieron al lado de Bonifacio cuando el papa fue apresado. Elegido por unanimidad un mes después de la muerte de Bonifacio, reinó ocho meses y murió repentinamente en Perugia.
Hizo la paz con la corte francesa, levantando las censuras contra el rey Felipe IV, aunque citó a los responsables del ultraje de Anagni para que respondieran por él. Escribió sermones y comentarios sobre partes de la Escritura. Ha sido beatificado, y su fiesta se celebra el 7 de julio en Roma y entre los dominicos.
La Iglesia lo honra como Beato. Leer su página en el diccionario de los santos.