
Urbano era romano, hijo de Ponciano según el Liber Pontificalis, y sucedió a San Calixto en 222. Guió a la Iglesia durante unos ocho años bajo el reinado pacífico del emperador Alejandro Severo, mientras continuaba el cisma de Hipólito.
No se sabe nada con certeza de su propia obra. La leyenda lo vincula con Santa Cecilia, diciendo que bautizó a su esposo y al hermano de este, pero esa historia no tiene fundamento histórico. Se cree que murió en paz y fue sepultado en la Catacumba de Pretextato en la Vía Apia; se le recuerda el 25 de mayo.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.