
Hormisdas procedía de una familia acaudalada de Frosinone y había estado casado antes de recibir las órdenes mayores; su hijo llegó más tarde a ser papa como San Silverio. Fue diácono y estrecho colaborador del papa Símaco, y fue elegido el día siguiente a su funeral.
Puso fin al cisma acaciano: en 519, bajo el emperador Justino I, el patriarca de Constantinopla y la mayoría de los obispos orientales firmaron su profesión de fe, la Fórmula de Hormisdas, que afirma que la fe católica se ha conservado siempre sin mancha en la Sede Apostólica y que fue citada en el Concilio Vaticano I. También reconcilió a los últimos seguidores de Lorenzo en Roma. Se le recuerda como el papa que restableció la unidad entre Roma y Oriente.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.