
Evaristo sucedió a San Clemente como obispo de Roma a finales del siglo I y comienzos del II, y guió a la Iglesia durante unos ocho años. Según el Liber Pontificalis, era de familia griega, hijo de un judío de Belén. Las fuentes más antiguas registran poco más que su lugar en la sucesión.
La tradición posterior le atribuyó la organización del clero de Roma, aunque eso probablemente pertenece a una época posterior, y lo contó como mártir, lo cual no puede probarse. Se cree que fue sepultado cerca de San Pedro en la colina Vaticana. Su fiesta es el 26 de octubre.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.