
Antero fue elegido tras la renuncia de San Ponciano y reinó solo unos cuarenta días. El epitafio griego de su tumba indica un origen griego.
El Liber Pontificalis dice que fue martirizado por haber hecho recopilar las actas de los mártires y guardarlas en los archivos de la Iglesia, aunque los estudiosos consideran incierta esa tradición. Fue sepultado en la cripta de los papas de la Catacumba de San Calixto, donde su tumba y su epitafio griego fueron hallados en 1854.
La Iglesia lo honra como Santo. Leer su página en el diccionario de los santos.