
Bernardo de Pisa, canónigo de la catedral de Pisa, se hizo cisterciense bajo San Bernardo de Claraval y era abad de Tre Fontane en Roma cuando los cardenales lo eligieron inesperadamente en 1145, el día en que murió Lucio II.
Una revuelta en Roma lo mantuvo en el exilio durante gran parte de su pontificado. Convocó la Segunda Cruzada, que predicó San Bernardo, y San Bernardo escribió para él su libro de consejos para los papas, De la consideración. Celebró sínodos reformadores en Francia, entre ellos el de Reims en 1148, y llevaba su hábito de monje bajo las vestiduras papales. Murió en Tívoli; en 1872 Pío IX aprobó la veneración que desde hacía mucho se le tributaba en Pisa, y es venerado como Beato.
La Iglesia lo honra como Beato. Leer su página en el diccionario de los santos.